20100721

EE UU anuncia nuevas sanciones contra Corea del Norte

El Pais

La secretaria de Estado Hillary Clinton asegura que se pueden congelar los bienes de bancos o individuos que realicen actividades vinculadas con la proliferación nuclear


¿Quedan aún posibles sanciones en el tintero para presionar a Corea del Norte para que ponga fin a su programa de armamento nuclear? Pyongyang dice que las sanciones no sirven para nada y Pekín argumenta que no son la vía a seguir. Pero Washington parece no disponer de otra alternativa, una vez descartada la vía militar, y ha recurrido de nuevo a ellas.

    Hillary Diane Rodham Clinton

    Hillary Clinton

    A FONDO

    Nacimiento:
    26-10-1947
    Lugar:
    Chicago
    Corea del  Norte

    Corea del Norte

    A FONDO

    Capital:
    Pyongyang.
    Gobierno:
    República comunista.
    Población:
    23,479,088 (est. 2008)
    Estados  Unidos

    Estados Unidos

    A FONDO

    Capital:
    Washington.
    Gobierno:
    República Federal.
    Población:
    303,824,640 (est. 2008)

La noticia en otros webs

La Secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, ha anunciado hoy en Seúl la imposición de medidas adicionales de castigo al régimen de Kim Jong-il, destinadas a aislarlo aún más, convencerlo de que regrese a la mesa de las negociaciones y dejar bien claro que Estados Unidos no tolerará nuevas provocaciones como el hundimiento el pasado marzo de una corbeta surcoreana, en el que murieron 46 marineros. Seúl y Washington acusan al Norte de haber disparado un torpedo contra el buque Cheonan cerca de la frontera marítima en disputa en el Mar Amarillo, algo que Pyongyang niega.

Las sanciones, cuyos detalles están siendo finalizados, incrementarán las restricciones financieras internacionales y de viaje existentes. Estados Unidos congelará nuevos activos, impedirá a más norcoreanos que vayan al extranjero y colaborará con otros bancos para evitar transacciones sospechosas. También intentará evitar que funcionarios del Norte abusen de sus privilegios diplomáticos para llevar a cabo actividades ilegales, en particular falsificación de moneda, contrabando de tabaco y blanqueo de dinero.

La Secretaria de Estado ha afirmado que las medidas pretenden incrementar la capacidad "para evitar la proliferación de Corea del Norte, detener las actividades ilícitas que ayudan a financiar su programa de armamento y disuadirlo para que no lleve a cabo más acciones provocativas", informa France Press.

Clinton ha insistido que las sanciones no van dirigidas a los ciudadanos ordinarios sino a los líderes norcoreanos, para quienes será más difícil acceder a productos de lujo occidentales, y sus activos. Y ha añadido que el Norte podría tener lo que quiere -un tratado de paz que ponga fin a la guerra de Corea (1950-1953), que concluyó con un alto el fuego; relaciones normales con Estados Unidos, y el fin de las sanciones- si acaba con su hostilidad y emprende la senda para el desmantelamiento irreversible de su programa de armas atómicas. Pyongyang ha dicho repetidas veces que, ante la agresión estadounidense, no tiene otra salida que la disuasión nuclear.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado en los últimos años varias resoluciones, con duras sanciones contra Corea del Norte, en respuesta a sus ensayos de armas atómicas y misiles balísticos de largo alcance. Estados Unidos, Japón y Corea del Sur han adoptado medidas unilaterales adicionales. De ahí que algunos analistas consideren que la nueva tanda no servirá para que Kim Jong-il cambie su política y no tendrá un gran impacto sobre la depauperada economía norcoreana, que, depende en gran medida de China, lo más parecido a un aliado con que cuenta Pyongyang.

En respuesta al hundimiento del Cheonan, Estados Unidos y Corea del Sur prevén realizar a partir del domingo unas maniobras navales en el Mar Amarillo -las primeras de las alrededor de 10 anunciadas para los próximos meses-, con la participación del portaviones USS George Washington. Los ejercicios han provocado la ira en Pyongyang y "profunda preocupación" en Pekín, temeroso de cualquier movimiento que genere inestabilidad en la región y pueda conducir a un éxodo de norcoreanos hacia su territorio.

Clinton ha visitado la zona desmilitarizada que separa las dos Coreas, en compañía del Secretario de Defensa, Robert Gates. Una visita con la que, según Gates, Estados Unidos quiere enviar "una fuerte señal al Norte, a la región y al mundo" de que su compromiso con la seguridad de Corea del Sur es "inquebrantable".